París cuenta una de sus mil historias. Para el autor, italiano, la ciudad entera gravita alrededor de Montmartre, que para él representa el epicentro de la vida, la cultura y las tradiciones de Francia. En la mirada de Enzo Marzano, el amor, el dolor y el placer se entrelazan en este barrio maravilloso, donde cada habitante es, a su vez, testimonio de la existencia del otro. La novela nos adentra en un pequeño y antiguo edificio de Montmartre, escenario donde se consuman historias de vida y de locura. El hilo conductor es el relato de una familia modesta que, para poder acceder a un pequeño regalo que la ironía del destino les ha brindado, debe resolver a toda costa ciertos problemas logísticos relacionados con la anciana madre del marido. Bajo la presión de esta necesidad urgente, se ven obligados a interactuar con un personaje que, quizás, habría sido mejor no conocer jamás. Al final, el torbellino de la existencia los lanza de regreso al edificio donde, durante su ausencia, todo ha cambiado.