"Del amor que nunca es. El amor no es, no es lo que nos vendieron con el romanticismo. Nos inculcaron conceptos tan nocivos como la posesión y seguimos arrastrando sus nefastas y dramáticas consecuencias. El autor fue víctima de esa trágica trampa y así se refleja en el poemario. Pasiones, dolores, despecho, soledad, deseos y desencantos. Amor sereno también y racional. El que casi nunca es. Si bien hay poemas ficticios, la mayoría responden a un trayecto vital en el tempestuoso océano de las relaciones sentimentales. Del amor que nunca es. El amor no es, no es lo que nos vendieron con el romanticismo. Nos inculcaron conceptos tan nocivos como la posesión y seguimos arrastrando sus nefastas y dramáticas consecuencias. El autor fue víctima de esa trágica trampa y así se refleja en el poemario. Pasiones, dolores, despecho, soledad, deseos y desencantos. Amor sereno también y racional. El que casi nunca es. Si bien hay poemas ficticios, la mayoría responden a un trayecto vital en el tempestuoso océano de las relaciones sentimentales. Del amor que nunca es. El amor no es, no es lo que nos vendieron con el romanticismo. Nos inculcaron conceptos tan nocivos como la posesión y seguimos arrastrando sus nefastas y dramáticas consecuencias. El autor fue víctima de esa trágica trampa y así se refleja en el poemario. Pasiones, dolores, despecho, soledad, deseos y desencantos. Amor sereno también y racional. El que casi nunca es. Si bien hay poemas ficticios, la mayoría responden a un trayecto vital en el tempestuoso océano de las relaciones sentimentales. "